Experimentos Caseros: Mensajes Secretos y Manos Fantasmas

Para los pequeños curiosos y observadores existen experimentos caseros que se pueden hacer muy fácilmente, que además incentivarán su interés en la ciencia y su inquietud por conocer el mundo en el que viven. No hace falta armar un laboratorio o ir en busca de materiales sofisticados, con tan sólo un poco de tiempo y mucha imaginación puedes pasar un momento tan divertido como didáctico en compañía de tus hijos. Los siguientes ejemplos son también buenas actividades para una fiesta de pijamas o para cualquier noche de fin de semana. Se trata de jugar en la oscuridad.

 

Material para el experimento casero

  • una luz negra
  • vaselina
  • una hoja de papel
  • pincel o brocha pequeña
  • detergente para ropa 
  • recipiente de plástico

 

Instrucciones

  1. Para crear la tinta invisible basta con colocar un poco de vaselina y de detergente en el recipiente de plástico.
  2. Mezclar bien con el pincel o brocha que quedará completamente impregnado.
  3. Utilizar el pincel o brocha para escribir un mensaje en papel. Usar más tinta invisible cada vez que sea necesario, aunque tal vez la mejor opción sea escribir mensajes breves.
  4. Al terminar, limpiar el resto de tinta invisible que quede en el pincel o brocha.
  5. Tener la luz negra a mano.
  6. Apagar las luces de la habitación y encender la luz negra.

 

¿Qué sucede? La magia de la luz y los colores

Además de divertirse escribiendo y leyendo mensajes que pueden iniciar ingeniosas conversaciones, mediante este experimento puedes explicarles a tus niños que la luz visible tiene una gama de colores: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, violeta y púrpura. Más allá de estos colores, se encuentra el espectro de la luz ultravioleta, que es la que el ojo humano no puede detectar más que bajo el efecto de una “luz negra”. Casi siempre, cuando vemos un objeto lo que notamos es la luz que se refleja en su superficie. La vaselina contiene unas sustancias llamadas fósforos que absorben la luz ultravioleta ¡y consiguen hacerla visible!

Otra actividad divertida es buscar en una habitación otros objetos que brillan con luz negra. Por ejemplo, canicas de uranio, algunas frutas o una camisa o una sábana blanca. La mayoría de los detergentes para ropa contienen “agentes colorantes azules” que también están hechos de fósforos y, bajo la luz negra, destacan la radiación ultravioleta.

Finalmente, es muy probable que los pequeños curiosos no se resistan a meter las dos manos enteras en el tarro de vaselina, ya que al untarlas con el gel y luego colocarlas bajo la luz negra descubrirán un efecto fluorescente que los llenará de emoción. ¿Qué es lo que pasa? ¡Efecto mágico! ¡Sus manos se parecerán a las de un fantasma! Una experiencia divertida y llena de descubrimientos como ésta, ayudará a los niños a reforzar el conocimiento adquirido, el interés por observar y aprender mediante experimentos científicos.  ¡Anima a tus niños a ensuciarse con vaselina y no te preocupes por limpiar la ropa, porque de éso se encarga DEJA!