Dejar ser

Es bien sabido que jugar, en sus múltiples formas, tiene un impacto significativo en el desarrollo de los chicos. Algo de lo que quizás no te hayas dado cuenta es que nosotros, como padres, desempeñamos un papel muy importante permitiendo que el juego efectivamente se produzca. Tenemos la responsabilidad de ayudar a nuestros hijos a jugar, pero es normal tener ciertas dudas acerca de ello.

Tanto si estas dudas se expresan a través de nuestras acciones directas, nuestros pensamientos o los temores que albergamos, lo importante es recordar que no estamos solos: los padres de todo el mundo tienen sentimientos similares. Reconociéndolo, podemos ayudar aún más a que nuestros hijos lleven una vida feliz, plena y equilibrada. A través de las investigaciones que llevamos a cabo durante los últimos 5 años, empezamos a reconocer patrones de conducta en padres de todo el mundo en lo que respecta a sus hijos y el juego.

Sabemos que casi el 70% de los padres tienen miedo de que sus hijos se lastimen si prueban una actividad nueva. Sin embargo, esto no debería ser una excusa para impedir que los chicos intenten cosas nuevas. Casi el mismo porcentaje de chicos afirma que probar algo nuevo les hace sentirse felices y les brinda seguridad en sí mismos.

Lastimarse, ensuciarse y experimentar cosas nuevas forma parte del proceso de crecimiento y de un desarrollo sano, por lo que deberíamos aceptarlo y no temerlo. Nuestros hijos no se preocupan por ello, así que, como padres, ¿por qué deberíamos preocuparnos nosotros?

 

Los 5 resultados más destacados

Una pincelada sobre qué opinan padres e hijos sobre probar cosas nuevas:

  1. El 92% de los padres coinciden en que es esencial para el desarrollo de los chicos probar cosas nuevas o diferentes
  2. El 63% de los chicos afirma que intentar cosas nuevas los hace felices
  3. El 69% de los padres reconoce que su mayor preocupación sobre dejar que sus hijos prueben cosas nuevas o diferentes es que se hagan daño
  4. El 19% de los padres siente que las cosas nuevas o diferentes cuestan demasiado dinero